Comarca de Entresierras
La zona denominada de Entresierras es una subcomarca que se encuentra situada en la cabecera del río Alagón, eje principal de las Sierras de Salamanca y estructura divisoria entre las dos Comarcas referenciales: LA SIERRA DE FRANCIA (al Oeste) y LA SIERRA DE BÉJAR (al Este).

Se encuentra por tanto en el paso entre las dos áreas de mayor atractivo turístico, focalizadas, la primera en las localidades de La Alberca, Sequeros, Mogarraz, San Martín y Miranda del Castañar y la segunda en el triángulo formado entre las localidades de Béjar, Candelario y Montemayor del Río.

Como su nombre indica, la Zona de Entresierras es una zona de transición geográfica, histórica, morfología y cultural, recibiendo influencias de las dos Sierras localizadas al Este y al Oeste, pero también siendo punto histórico referencial y de unión entre estas, por formar parte del eje de la Vía de la Plata entre el norte y sur de la Península.

Zona de larga tradición de asentamiento humano que ha sabido conservar el medio sin dañarlo, es un paisaje singular y tranquilo de dehesas, prados, montes y bosques encinas, robles, fresnos, castaños, álamos y alisos, con una fauna abundante y diversa en donde se pueden encontrar especies protegidas en peligro de extinción: Cigüeña Negra, Lince Ibérico y Nutria por lo que se obtiene la Declaración de ZEPA por la Unión Europea el 30 de agosto de 2000 (Zona de Especial Protección para las Aves) con una extensión de 2.146 Ha la cual pasará a formar parte integrada de los Parques naturales de Las Quilamas y de Las Batuecas. Además existen otras especies de interés características de la fauna ibérica como son: el gato montés, el tejón, el jabalí, la jineta la garza gris, el zorro, el turón, etc, que conforman entre otros la rica variedad del ecosistema de la comarca.

La zona cuenta con diferentes sustratos geológicos, lo que tiene relevante importancia desde el punto de vista de la cultura económica de Los Santos. Hallamos pizarras y cuarcitas en la mitad septentrional y al noroeste, calizas en su zona central y granitos al sur y sureste.

Toda la comarca está bañada por la red Hidrográfica del Tajo que discurre por el Oeste. El más importante el Río Alagón que, nacido en Frades, pasa por Endrinal y Villar de Leches hasta adentrarse en Monleón donde recibe los arroyos de El Riofrío y el Navamandiles. Más al sur le llegan los arroyos que discurren por el término de Los Santos: Santa María, Husillo y Rodero .

Es fundamentalmente un paisaje tranquilo de dehesas y prados, montes y bosques con fauna abundante y diversa. Entre Los Santos y Endrinal el paisaje se diversifica: prados, huertos, sotos fresnos y cultivos de crear. Cerca del Alto de la Calera por donde discurres arroyos tranquilos se encuentran los prados y sotos más ricos en fauna. Bosques de robles y fresnos, majuelos, zarzamoras y endrinos.

A la altura de la llamada “Olla de La Sapa” verdadero conjunto escultórico en granito modelado a través de los siglos por la erosión del Alagón, se observan especies animales de particular interés y en algunos casos especies protegidas en peligro de extinción: cigüeña negra, búho real, mirlo acuático, nutria y gato montés.

Un biotopo de especiales características es el Berrocal granítico que se extiende en el término de Los Santos hacia San Esteban, Cristóbal y Valdelacasa, hacia el S. Y SE. Configura un paisaje muy especial que parece tapizado en granito con islas de tomillos y escobas, prados, robles y quejigos y tiene una extensión de 1.200 Ha. Destacando al S y al W del pueblo El Rollo Canalizo junto a la Cañada Real de la Plata y a la vera del antiguo camino al Tornadizo, El Huevo de la Pava. Fauna específica puebla estos roquedos: el roquero solitario, el colirrojo tizón, la alondra, la perdiz, el conejo y la liebre, la lagartija ibérica, el lagarto ocelado.

Adentrándonos más al sur y pasada la Charca de los Majadales el manto granítico se ve atravesado por arroyos _ El Rodero, El Husillo Y Las Cruces, hacia el Sur el Cancho de Majallana, hacia el Este se extiende un inmenso aulagar donde se encuentra la Cruz de los Obispados.

El bosque adehesado se encuentra entre las Sierras Mayor y Menor y se cubre con robles y encinas. La explotación de las dehesas tiene como base la cría de ganado vacuno y en los encinares la cría de ganado porcino, en la zona hoy en franca decadencia. La importancia de las dehesas estriba en que son un sistema de explotación del medio caracterizado tanto por su antigüedad como por servir de modelo de una explotación sostenible, que no deteriora el medio. La dehesa boyal de Los Santos se extiende hacia el Sureste del pueblo.

Merece una mención especial la existencia en la zona de árboles centenarios como sucede en Los Santos al Oeste del Monte donde existe un bosquete de castaños añosos, también existen en la Granja de Monreal y en Los Prados de Abajo en Endrinal. Su importancia radica en que son un excepcional ecosistema.

En la zona estos castañares tuvieron importancia histórica y fueron ya en tiempos de Carlos III motivo de protección como lo atestiguan documentos de la época ya en el XVI se nos informa de la existencia de Los Castañares de Rando y La Sapa.

En el término de Los Santos estos castañares antiguos están en los lugares llamados La Umbría, Las Suertes, El Tejar, La Alhóndiga y La Vega, son ejemplares viejísimos cuyo origen va ligado a la presencia de comunidades monásticas en la zona. Contra la creencia extendida de la introducción del castaño en la península Ibérica por parte de los romanos algunos autores se inclinan a pensar que en esta zona pudieran tener un carácter autóctono, como lo atestiguan los análisis polínicos de yacimientos arqueológicos en la zona.

En san Miguel de Valero en plena Sierra de la Quilama el paisaje se transforma y desde la altura de  Castil de Cabras  podemos observar unas bellas panorámicas.


Bajando a San Esteban de la Sierra estamos ya en plena Sierra de Francia . Los árboles mediterráneos y los cultivos hacen su aparición . Laderas llenas de viñas trabajadas entre paredones construidos por el hombre para poder cultivar las inhóspitas laderas, llenan de color el paisaje entre el brezo, la jara y los olivos centenarios.

Aquí en San Esteban el río Alagón demuestra su empuje y su capacidad de oradar la roca en las magnificas ollas del paraje llamado Rando , donde una hermosa muestra de arquitectura del S. XVIII hacía viable sobre él una antigua calzada  hacia ciudad Rodrigo: el puente de Rando.

LOS CAMINOS


La comarca está surcada por una red de caminos antiguos que discurren entre matorrales y paredes de piedra, bordeados de vegetación y de trazado irregular. Entre la vegetación de las veredas encontramos zarzamoras, majuelos, retamas, ruda, hierbabuena, poleo, gordolobo.

Las paredes de piedra se cubren de hongos y helechos, hiedra y jaramago. Estos caminos son algo más que simples vías de comunicación de lugares, están hechos para caminar, para transitar por ellos.

También existen otros caminos surgidos con la concentración parcelaria, de cercas de alambre, trazado regular y sin vegetación en sus veredas.


LOS CAMINOS HISTÓRICOS


Enclavada en la transición entre las dos mesetas la comarca de Entresierras ha sido paso obligado desde antiguo para comunicar las tierras del sur y del norte por el paso natural conocido desde antiguo: El corredor de Béjar, también llamado Pasillo de Entresierras.

CALZADA ROMANA DE LA PLATA


Su nombre parece proceder de un vocablo árabe Balata y cuyo significado es camino empedrado. Se construyó con fines militares y jugó un papel decisivo en la dominación y romanización de los pueblos indígenas del centro – oeste ibérico (lusitanos y vetones).

El trazado principal enlazaba Emérita Augusta (Mérida) con Astúrica Augusta (Astorga) y era llamada la “ITER AB EMERITA ASTURICAM”.

Los primeros trabajos parecen remontarse al 139 a. Jc. Está considerada como la más valiosa de las calzadas que aún perviven en la península por el importante patrimonio arqueológico que aún conserva y en buena medida, debido a que su trazado coincide con las rutas de trashumancia posteriores. Se conservan restos del pavimento, alcantarillado, miliarios, puentes, pasos de agua...

Con el paso del tiempo la ruta empleada en la prehistoria por los herbívoros salvajes en sus migraciones y por los pueblos ganaderos posteriores se afianzó con la construcción de esta calzada romana que se configura desde entonces como una importante vía de comunicación y transmisión cultural.

La calzada romana discurre por tierras de la comarca de Entresierras por términos de Valverde, Valdefuentes, Fuenteroble, Casafranca, Palacios de Salvatierra y pasa a 3 Kl. de la villa de Los Santos. Entraba en la provincia por Baños de Montemayor y en ella recorría 45 millas (66 Km.)

En distintos lugares puede observarse hoy el trazado de la antigua vía como un lomo empedrado que destaca en la llanura, entre Casafranca y Fuenteroble, entre La Calzada de Béjar y el río Cuerpo de hombre es donde los restos se hacen más evidentes.

Entre Valverde y Fuenteroble la calzada romana pasa por término de Los Santos donde se encuentra el miliario CXLV. En la Fuente Calera se han emplazado recientemente dos miliarios. A partir de aquí la calzada se sigue con facilidad dejando el Pico Monreal a un lado.

LAS CAÑADAS DE TRASHUMANCIA

Por la importancia paisajística que revisten además de la productiva, histórica y cultural es importante señalar la presencia en la zona de antiguos caminos y cordeles de trashumancia que la recorren de norte a sur y de este a oeste confluyendo dos CAÑADAS REALES: CAÑADA REAL DE LA PLATA O VIZANA Y CAÑADA REAL SORIANO-OCCIDENTAL.

Controladas por el HONORABLE CONSEJO DE LA MESTA organización de ganaderos que mantuvo su poder basado en la exportación de la lana durante varios siglos hasta su abolición, las cañadas eran el camino de paso de los ganados trashumantes que bajaban desde las montañas del norte a invernar en los prados de Extremadura y Andalucía, haciendo el camino inverso en primavera. Se crea así una importante red de vías pecuarias que fueron reglamentados y señalizados y protegidos policialmente.

Las vías pecuarias se clasifican en CAÑADAS con unos 75 m de ancho, LOS CORDELES con la mitad, unos 37m y las VEREDAS y COLADAS de menor anchura.

En este momento las cañadas y cordeles están consideradas como bienes de dominio público imprescriptibles e inalienables lo que no ha obstaculizado para que se hallan cometido usurpaciones y apropiaciones ilícitas de estos terrenos.


CAÑADA REAL DE LA PLATA

Parte de las montañas de la cordillera Cantábrica entre Asturias y León y de norte a sur, atravesando las tierras de León, Zamora y el campo charro atraviesa la Comarca de Entresierras y las Sierras salmantinas para llegar a Trujillo donde unida con la CAÑADA REAL LEONESA OCCIDENTAL acabar en los invernaderos de Badajoz y Huelva.

En la comarca que nos ocupa y de norte a sur, viniendo del Campo Charro, atraviesa la Sierra de Herreros, desciende hasta Casafranca uniéndose en su trazado a la Vía Romana de la Plata en algunos tramos. Avanza hacia Los Santos dejando el Pico Monreal a un lado y La Calamorra al otro.

CAÑADA REAL SORIANO OCCIDENTAL


Recoge los rebaños de Soria y la sierra de La Rioja, es la única con orientación NE–SO y en su trazado va cortando sucesivamente las otras cañadas: Cañada Real Segoviana, Leonesa Oriental, Leonesa Occidental y finalmente la Calzada Real de la Plata, hecho que sucede en tierras salmantinas.

Más adelante del punto de encuentro de las dos cañadas la cañada se funde con la carretera trazada sobre ella para dirigirse a Valdefuentes desde donde sigue su camino hacia el sur.


LA RUTA JACOBEA DEL SUR O CAMINO MOZÁRABE

La importancia de la Vía de la Plata como eje de comunicación y difusión cultural se continúan en el tiempo con las peregrinaciones compostelanas. Según algunos historiadores, esta fue ruta de peregrinación a las tierras mágicas del Noroeste peninsular aún antes de la eclosión compostelana.

Los Santos fue posesión de la ORDEN DEL TEMPLE, orden nacida en tiempos de las cruzadas y que entre otras muchas funciones cumplían con la “policial” de los caminos jacobeos.

Muchos son los hechos que vienen a atestiguar las razones que les impulsaron a asentarse en Los Santos: por un lado la zona tiene una larga tradición en el oficio de la cantería , oficio vinculado a las rutas jacobeas y a la trasmisión de saberes herméticos y casualmente oficio que desde el principio de las peregrinaciones compostelanas estuvo vinculado a los templarios, por otro lado la zona tiene unas especiales características mítico - religiosas como así lo atestiguan los vestigios de santuarios encontrados tanto cristianos como más antiguos.


Toda la comarca cuenta con una gran profusión de ermitas y santuarios.

El camino de oriente, la ruta jacobea del sur, el camino mozárabe, arrancaba de Sevilla, atravesaba Mérida y Salamanca y se dirigía a Zamora. Seguían esta ruta los penitentes de la España musulmana y los que viajando por el Mediterráneo venían de otros países desembarcando en Sevilla. Los peregrinos que venían de Sevilla al llegar a Mérida tomaban la bien trazada Calzada de la Plata.

El románico es el arte de las peregrinaciones traído a España por la Orden de Cluny y esta orden reformadora se instala en Salamanca, en el Cenobio de San Vicente. Es digno de atención que las posesiones del señorío del monacato de San Vicente: Frades, Arcediano, El Mensegal, se encontraran al borde de un camino de peregrinación.

Desde Baños de Montemayor se llegaba a Entrecarreros, cerca de Puerto de Béjar, siguiendo por la Calzada se atraviesa Valverde y Valdelacasa.

A la entrada de los Santos hay un crucero de piedra “Cruz de las Eras" y a la salida otro “Cruz del Humilladero”. Seguía luego hacía Fuenteroble y la “Fuente de Santiago” servía para saciar la sed de los caminantes donde en su proximidad existió una ermita bajo la advocación de Santiago. Se seguía hasta Casafranca pasando por Navaredonda donde se encontraba la “Fuente Santa”, donde según el Padre Morán existía un culto naturalista primitivo, que fue romanizado y posteriormente cristianizado levantándose una ermita hoy en ruinas.

Ruta de muchos caminantes peregrinos hacia el norte iban los Romeros (peregrinos a Compostela), pero también pasaban, hacia el sur los Palmeros (peregrinos a Tierra Santa, a Palestina). Esta ruta sufrió una desviación hacia el monasterio de la Peña de Francia por la devoción que tenían los peregrinos por los cultos marianos. Entre los vestigios del paso de la ruta jacobea se conservan en la Peña de Francia una cruz de Santiago del s. XII y el mirador denominado “Balcón de Santiago”.

 
 
Vista de San Esteban
 
 
Vista de CastilCabras
 
 
Vista del Río Alagon
 
 
Vista del Río Alagon
 
 
Olla de la Sapa
 
 
Dehesas
 
 
Castañares en Los Santos
 
 
Sierra de la Quilama
 
 
San Esteban de la Sierra
 
 
Caminos Históricos
 
 
Caminantes en Pasiles
 
 
Caminantes
 
 
Camino a Valero
 
 
Cañadas Reales
 
 
Ganados trashumantes
 
 
Cañada Real de la Plata
 
 
Fuensanta
 
 
Ruta Jacobea del Sur
 
 
Camino del Mensegal
 
 
Ermita del Humilladero
 
 
Ermita del Gozo
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